Lecnar Ferrera :
Aunque no soy creyente de ninguna religión, pero tampoco me considero ateo, me inclino más por el existencialismo. Reconozco que las religiones han cumplido una función fundamental en la conciencia humana: amortiguar una realidad que muchas veces resulta difícil de aceptar.
Ante la muerte, ofrecen la esperanza de otra vida; ante la pérdida de un ser querido, la posibilidad de reencontrarse; ante el sufrimiento, un propósito; ante una enfermedad, una prueba de fe; ante la injusticia, una justicia divina; y ante la incertidumbre, la tranquilidad de creer que alguien tiene el control.
Esto demuestra que las religiones no solamente buscan explicar la existencia, sino también hacerla más llevadera.
Sin embargo, que una creencia religiosa proporcione consuelo no significa necesariamente que sea verdadera. Su utilidad emocional no constituye evidencia de su veracidad.
Por eso, aunque defiendo el pensamiento crítico y el cuestionamiento de las creencias, también cuestiono a quienes parecen tener como único objetivo destruirlas, sin comprender primero la función que cumplen en la vida de las personas.
No necesito creer en una vida después de la muerte para encontrarle valor a esta vida, pero comprendo que otros encuentran tranquilidad en esa esperanza.
Porque una cosa es cuestionar una creencia con argumentos y otra muy distinta es despreciarla únicamente para demostrar una supuesta superioridad intelectual.
2026-10-18 23:32:45