Kalcifer Vallarta 💌 :
No sé, la verdad. Después de trabajar bastante en verano, logré tener un poder adquisitivo que antes no tenía. Ahora soy alguien que usa su dinero para hacer cosas que le gustan, como tocar guitarra, invertir, coleccionar cosas Pero, de vez en cuando, me acuerdo de que mi verdadera esencia siempre fue ser detallista incluso cuando no tenía dinero.
Es algo difícil de explicar, pero yo siempre fui esa clase de persona que regala flores sin que sea un día especial, que escribe cartas porque sí y que no tiene miedo de ser muy cariñosa. El problema es que, a lo largo de mi vida, ser así nunca pareció jugar a mi favor. Casi siempre terminaba habiendo otra persona, alguien que no era ni la mitad de detallista que yo, pero que, aun así, era a quien elegían.
Y la verdad es que nunca hice esas cosas con la intención de comprar amor ni de esperar algo a cambio. Simplemente era mi forma de querer, de demostrar lo que sentía y de hacerle saber a alguien que era especial para mí.
Ahora que tengo un poco más de dinero, a veces pienso en mi yo del pasado, en ese que siempre andaba con flores, que escribía cartas y que encontraba cualquier excusa para tener un detalle bonito con alguien. Y me di cuenta de que, en realidad, nunca lo perdí. Sigue estando ahí, en algún lugar de mí.
Creo que soy alguien que funciona un poco al revés. A veces aparento ser mucho más malo de lo que realmente soy, como si me esforzara por proyectar una versión de mí que no es del todo cierta. No soy alguien que esconde una faceta buena detrás de una fachada; creo que soy más bien alguien que finge ser más malo de lo que es, quizás porque, en algún momento, ser tan genuino no me salió tan bien.
Y a veces me pregunto si, de verdad, la gente llegara a conocerme tal como soy, sin esa fachada, vería que hago las cosas de corazón, y es algo con lo que sobrepienso bastante por y a veces lucho contra mi mismo por ser sensitivo, fingiendo ser racional y serio de lo que realmente soy.
2026-10-19 23:13:33