petoto 2025 :
El irse o no, qué triste final, ¿no? Saber que ambos dieron por seguro que la vida entre los dos era única. Aquellos amaneceres tibios donde todo era perfecto: el café, el aroma de la lluvia, el vivir enredados sabiendo que los días eran eternos y el tiempo no existía. Ambos sabíamos que éramos uno, incluso cuando aparecían los miedos; aquellos que nos hacen dudar y boicotear lo lindo que habíamos construido. Todo era hermoso, tan único como esos atardeceres que reflejaban tu cabello y se perdían en la inmensidad del horizonte. Fuimos pradera, fuimos montañas; sentíamos que todo era nuestro, hasta que la vida, esos egos absurdos y, ni hablar, nuestros pasados, golpeaban la puerta cada vez que reíamos. Es la vida, ¿no? ¿Será de Dios que muchas veces amamos tanto que debemos abandonar? No lo sé, solo sé que ni en todos los universos voy a dejarte de amar. Te lo prometo...
2026-10-23 19:47:29