@sorprendete__: Cuando los médicos le informaron de que ya no existían tratamientos capaces de salvar a su hijo Omar, de 10 años, tomó una decisión que emocionó a muchas personas: en vez de decirle que su enfermedad era terminal, decidió hacerle creer que había vencido al cáncer. En un video se veía al pequeño sonriendo mientras hacía sonar la campana del hospital, un gesto que simbolizaba el final de su tratamiento. Sin embargo, su madre explicó más tarde que Omar estaba pasando sus últimos días y que deseaba que volviera a casa feliz y sin temor. Poco después, el niño falleció acompañado de sus seres queridos, dejando una historia que sigue invitando a reflexionar sobre el amor y las difíciles decisiones a las que se enfrentan los padres.