@memoriasinfiltro: En Colombia, donde el olvido suele ser una tentación fácil o una estrategia de impunidad, el arte se erige como el guardián más fiel de nuestra memoria colectiva. Es la mejor manera de recordar porque no impone una verdad dogmática; nos conecta desde la empatía, apela al corazón y nos recuerda que el dolor del otro también es nuestro.