@anantchoxi: iPhone Duo review after one week! This is the most fun I’ve had using an iPhone in years. But it does come compromises and it’s not for everyone. Let me know if you plan on getting the iPhone Duo? #iphoneduo #iphonereview #creatorsearchinsights

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Tuesday 03 November 2026 23:47:47 GMT
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Comments

blue.1kr
grayson :
i love this phone
2026-11-04 20:39:45
0
xx_f0ss1l_fu3l_xx
ᖭི༏ᖫྀMoe ᖭི༏ᖫྀ :
I love drawing and I really want it because I can use an Apple Pencil on the inner screen. But idk if that one want weighs out everything else
2026-11-04 20:36:33
0
jurani37
jurani37 :
Returned after a week, was very excited, but got disappointed after a few days . Ordered the 18pm.
2026-11-04 18:32:02
2
dixiedoll17
Hannah :
Today has been my first full day with the duo after upgrading my 16 pro max, honestly soooo happy with it !! Can’t wait for some apps to update tho 🙈🤣
2026-11-04 19:52:09
1
spicyatreides
Hunter :
I hope they have some sort of pro model next year that’s taller.
2026-11-04 19:49:54
0
jacsparrow3
Jac Sparrow :
I'll spare you suspense instead of watching the vid. Should you buy the Duo. NO. Not yet. Wait until Apple improves its screen.
2026-11-04 12:56:18
2
onemoremiguel
miguel :
i'm using a 14 pro max and idk if i should go with Duo or 18PM. I like the Duo for the size but the 18PM for the colors and the camera 😩
2026-11-04 11:48:52
4
playfulplussize
💋Playful💋 :
My iPhone is paid off and I’m thinking about just getting the duo and using my iPhone 14 Pro Max for the camera. [Heartwarming]
2026-11-04 19:45:29
0
unknown.amia._
amiaa 🦄 :
Is the duo heavy??
2026-11-04 12:59:02
0
kidftbx
Lou :
Love mine! Only thing not great if the all the apps not being optimized yet. No RAGRETS! Get it? lol
2026-11-04 09:56:02
2
shrotadesai
shrotadesai :
Was looking forward to your review!!
2026-11-04 00:29:40
1
sp1eth
danny :
1:57
2026-11-04 13:00:19
0
charlvanzijl55
Carwash Hoorn/Autocleanservice :
I hope they are available soon
2026-11-04 12:35:58
0
vivekpatell
vivek :
[Fire][Fire][Fire]
2026-11-04 02:31:46
1
robertguardala
robertguardala :
[Tears of joy][Tears of joy][Tears of joy]
2026-11-04 18:30:43
0
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DOS SOLDADOS DE CUIDADO Yo estaba sirviendo tragos cuando entraron esos dos; uno traía sobre el pecho unas alas con honor. El otro, boina ladeada, parche de Fuerzas Especiales, de esos que entran al infierno y salen por sus propios medios. Se conocían de otros tiempos, eso lo pude notar; no hubo abrazos ni saludos, se empezaron a calar. El alado alzó la copa con orgullo al brindar, y el de Fuerzas Especiales vio sus alas al pasar: “Muy bonitas esas alas... ¿también sabes aterrizar?” El primero soltó una risa y se acomodó en su lugar: “Para hablar de aterrizajes primero tienes que saltar. Ver la puerta allá en las nubes, luz en verde... ¡y a volar! A ver si sigues tan bravo cuando no hay dónde pisar.” El de la boina dio otro trago, ni se tuvo que alterar: “Tú necesitas un avión para comenzar a operar. Tú desciendes con tu seda esperando aterrizar; yo entro donde, si algo falla, nadie me viene a buscar.” Ahí entendí con quién trataba, y los dejé continuar; porque aquello no era pleito, se querían demostrar quién cargaba más historia, quién tenía más que contar, y ninguno de esos hombres había aprendido a recular. El alado abrió la guerrera, sus alas dejó brillar: “Estas no fueron regalo ni las compré en un bazar. Cada salto tiene un precio, cada puerta, una señal; para hablar de lo que pesan primero aprende a saltar.” El de la boina sonrió, como esperando rematar: “Tus alas están bonitas, eso nadie va a negar; pero el hombre hace al parche, no el parche al militar. Yo prefiero que mis hechos nadie tenga que anunciar; hay trabajos que se cumplen y jamás se han de contar.” Se miraron frente a frente, ninguno quiso aflojar; uno venía desde el cielo, otro sabía infiltrar. Uno hablaba de la puerta, del vacío y de saltar; el otro de entrar de noche donde nadie quiere entrar. El alado habló del viento, de la tierra al aproximar, de ese instante allá en el aire donde no puedes dudar. El de la boina habló de brechas, monte, sierra y oscuridad, de avanzar con agua al pecho sin dejarse detectar. Y cuando pensé que al fin se empezaban a respetar, el de Fuerzas Especiales lo volvió a provocar: “Casco, arnés y paracaídas, más reserva por si va mal; traes medio almacén encima nomás para poder saltar.” El alado dejó la copa y se empezó a carcajear: “Y aun cargando todo eso tengo con qué despegar.” El de la boina abrió la boca: “Despegar despega el avión...” Pero el otro lo cortó: “¡Pero yo me sé bajar!” Hasta yo solté la risa, ya no pude disimular; golpeé dos veces la barra: “¡Uno tendrá que pagar!” El alado apuntó al boina sin siquiera preguntar: “¡Apúntesela al otro!” Y volvieron a brindar. Pero después hubo un silencio que ninguno quiso quebrar; alguien habló de los hombres que ya no pudieron regresar. De los que abrieron la puerta, de los que entraron detrás, de aquel hermano de armas que dejó vacío su lugar. Ahí desapareció la burla, se acabó la rivalidad; dos soldados levantaron sus vasos para brindar. Uno dijo: “Por los nuestros.” El otro: “Hasta el final.” Y entendí que entre esos hombres había algo mucho más. Porque pueden darse guerra, pueden horas discutir, uno burlarse del otro, ninguno dejarse medir; pero si uno cae en combate, el otro lo va a cubrir, porque antes que aquellas alas o esa boina está servir. Después bajaron los vasos y regresó la tempestad; duró poco aquella tregua, volvieron a comenzar. “Cuando la patria nos llame, nos volvemos a formar; tú llegarás desde el cielo, yo por tierra he de avanzar.” “Diferente especialidad, pero el mismo juramento; si tú me cubres la espalda, yo respondo al momento.” Ahí entendí finalmente lo que ocultaba el alegar: eran dos viejos camaradas con dos formas de pelear. Ya cerraba yo la cantina y los quería despachar; habían vaciado botellas y ninguno iba a aflojar. Les puse enfrente la cuenta: “Ahora sí, vamos a pagar.” El alado miró al boina: “Entonces paga la cuenta.” El de Fuerzas Especiales se levantó sin reclamar, se acomodó bien la boina, lo miró antes de marchar... “¡Mejor vuélvete a lanzar!” #ElSoldadoLicenciado #Militar #FuerzasArmadas #EjércitoMexicano #FuerzasEspeciales
DOS SOLDADOS DE CUIDADO Yo estaba sirviendo tragos cuando entraron esos dos; uno traía sobre el pecho unas alas con honor. El otro, boina ladeada, parche de Fuerzas Especiales, de esos que entran al infierno y salen por sus propios medios. Se conocían de otros tiempos, eso lo pude notar; no hubo abrazos ni saludos, se empezaron a calar. El alado alzó la copa con orgullo al brindar, y el de Fuerzas Especiales vio sus alas al pasar: “Muy bonitas esas alas... ¿también sabes aterrizar?” El primero soltó una risa y se acomodó en su lugar: “Para hablar de aterrizajes primero tienes que saltar. Ver la puerta allá en las nubes, luz en verde... ¡y a volar! A ver si sigues tan bravo cuando no hay dónde pisar.” El de la boina dio otro trago, ni se tuvo que alterar: “Tú necesitas un avión para comenzar a operar. Tú desciendes con tu seda esperando aterrizar; yo entro donde, si algo falla, nadie me viene a buscar.” Ahí entendí con quién trataba, y los dejé continuar; porque aquello no era pleito, se querían demostrar quién cargaba más historia, quién tenía más que contar, y ninguno de esos hombres había aprendido a recular. El alado abrió la guerrera, sus alas dejó brillar: “Estas no fueron regalo ni las compré en un bazar. Cada salto tiene un precio, cada puerta, una señal; para hablar de lo que pesan primero aprende a saltar.” El de la boina sonrió, como esperando rematar: “Tus alas están bonitas, eso nadie va a negar; pero el hombre hace al parche, no el parche al militar. Yo prefiero que mis hechos nadie tenga que anunciar; hay trabajos que se cumplen y jamás se han de contar.” Se miraron frente a frente, ninguno quiso aflojar; uno venía desde el cielo, otro sabía infiltrar. Uno hablaba de la puerta, del vacío y de saltar; el otro de entrar de noche donde nadie quiere entrar. El alado habló del viento, de la tierra al aproximar, de ese instante allá en el aire donde no puedes dudar. El de la boina habló de brechas, monte, sierra y oscuridad, de avanzar con agua al pecho sin dejarse detectar. Y cuando pensé que al fin se empezaban a respetar, el de Fuerzas Especiales lo volvió a provocar: “Casco, arnés y paracaídas, más reserva por si va mal; traes medio almacén encima nomás para poder saltar.” El alado dejó la copa y se empezó a carcajear: “Y aun cargando todo eso tengo con qué despegar.” El de la boina abrió la boca: “Despegar despega el avión...” Pero el otro lo cortó: “¡Pero yo me sé bajar!” Hasta yo solté la risa, ya no pude disimular; golpeé dos veces la barra: “¡Uno tendrá que pagar!” El alado apuntó al boina sin siquiera preguntar: “¡Apúntesela al otro!” Y volvieron a brindar. Pero después hubo un silencio que ninguno quiso quebrar; alguien habló de los hombres que ya no pudieron regresar. De los que abrieron la puerta, de los que entraron detrás, de aquel hermano de armas que dejó vacío su lugar. Ahí desapareció la burla, se acabó la rivalidad; dos soldados levantaron sus vasos para brindar. Uno dijo: “Por los nuestros.” El otro: “Hasta el final.” Y entendí que entre esos hombres había algo mucho más. Porque pueden darse guerra, pueden horas discutir, uno burlarse del otro, ninguno dejarse medir; pero si uno cae en combate, el otro lo va a cubrir, porque antes que aquellas alas o esa boina está servir. Después bajaron los vasos y regresó la tempestad; duró poco aquella tregua, volvieron a comenzar. “Cuando la patria nos llame, nos volvemos a formar; tú llegarás desde el cielo, yo por tierra he de avanzar.” “Diferente especialidad, pero el mismo juramento; si tú me cubres la espalda, yo respondo al momento.” Ahí entendí finalmente lo que ocultaba el alegar: eran dos viejos camaradas con dos formas de pelear. Ya cerraba yo la cantina y los quería despachar; habían vaciado botellas y ninguno iba a aflojar. Les puse enfrente la cuenta: “Ahora sí, vamos a pagar.” El alado miró al boina: “Entonces paga la cuenta.” El de Fuerzas Especiales se levantó sin reclamar, se acomodó bien la boina, lo miró antes de marchar... “¡Mejor vuélvete a lanzar!” #ElSoldadoLicenciado #Militar #FuerzasArmadas #EjércitoMexicano #FuerzasEspeciales

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