@bromfalme: Introverts are overthinkers. #tiktoker #trending #kenyantiktok #tiktok #bromfalme

Bro MFALME 🇰🇪 🇺🇸
Bro MFALME 🇰🇪 🇺🇸
Open In TikTok:
Region: KE
Saturday 20 June 2026 09:59:17 GMT
288613
25534
544
780

Music

Download

Comments

brendah4872
Brendah😍 :
na hatukoseangi,,,,,what we overthink is true
2026-09-08 14:18:42
0
erinestina.suria
Erinestina Suria :
Very true
2026-09-07 19:16:06
0
favoredprincess7
mom's daughter👧 :
indoors imenipata Offgurd😂😂
2026-09-07 11:52:18
1
moreen.kamunge
moreen kamunge :
woiiiiiii personal to much
2026-09-07 20:21:34
0
sultan02144
sultan021 :
I overthink always but am an ambivert
2026-09-08 08:09:39
0
queentish8237
Queentish Mwangi :
I'm single coz of my overthinking
2026-09-07 12:05:59
5
doyen257
Vińçé👑 :
Overthinking itakuja niuwa mimi, alafu i have never gone wrong in my prediction’s 😏
2026-09-06 19:03:54
7
magneticironlady607gmail
Sarah Adrian :
Hi introverts🥰🥰
2026-06-22 13:23:07
346
user4588057412761
nelly liner4588057412761 :
overthinking yangu ndio imefanya Niko single Kila siku
2026-06-20 19:09:52
591
shad_ke25
Shad :
who else struggles with making decisions as an introverts
2026-07-18 17:47:25
44
mokissjuma
Mokiss Juma :
na ukimkol make sure you be precise and direct
2026-08-26 18:04:54
10
jacklinenkatha98
toto😍 :
alafu as an introvert you can advise anyone but ww mashinda zako huna WA kwambia 😔😔
2026-08-26 12:19:22
7
hopeambasador
Alizanip :
hakunanga mtu introvert sana sana huwa ni watu wenye walitandikwa na childhood traumas so huwa wameaffectika psychologically
2026-07-18 14:56:35
39
preetya07
preetyA07 :
me niko kati ya intro na extr
2026-07-18 07:39:51
25
trecy..trecy
TRACY :
overthinking imenifanya nikuwe single😅😅😅kwanza mimi huwezi niambia kitu na uwachie katikati😂😂
2026-06-23 05:24:41
39
wacanqurux6
Nawal Ahmet :
Na sipendi jokes 😂
2026-07-19 11:52:14
20
kamauken3
kamauken3 :
blood group o mkono juu
2026-08-14 14:19:46
9
snatcher4u1
𝕸. 𝕵𝖊𝖗𝖗𝖞 🫠 :
the funny part is that we always know many things and secrets but look like we know nothing 😔😂😂
2026-07-06 17:43:33
28
nyar.dennoh
🦋Intro°vert🦋🥰✨️ :
As a chairlady of introvert association where is seat plz😂
2026-06-20 11:56:37
27
marthamnk
Martha Mnk :
eti ukol msee akose kushika na akose kupiga wueh😂😂💔mind inaanza tu kucreate vitu...blooock direct
2026-07-24 10:38:53
6
vickymugi4
Vicky Mugi ❤️ :
And that's why I am always single
2026-06-21 10:35:47
72
lydiahkiki
Lydiah Kiki :
mimi huyo
2026-06-20 10:06:22
14
preetyshee4
pretty shee😋 :
𝘯𝘰 𝘸𝘰𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘐'𝘮 𝘴𝘵𝘪𝘭𝘭 𝘴𝘪𝘯𝘨𝘭𝘦😔
2026-07-06 18:02:20
7
scott.michael03
Scott Michael ♾️ :
Am always alone
2026-06-23 16:04:18
8
husnaabdallahactress
Husna Meleak 🇺🇲🇰🇪🇪🇹 :
Hii introvert yangu sahii Sina mtu
2026-06-27 11:08:12
16
To see more videos from user @bromfalme, please go to the Tikwm homepage.

Other Videos

#50M Maksudnya baju mahal kebesaran. Warna gelap & netral: Hitam, navy, abu, olive = auto tegas. Rapi dari ujung rambut: Rambut, kuku, sepatu bersih. Berantakan = wibawa drop. Jangan kebanyakan aksesoris: 1 jam tangan cukup. Hashtag #BadDay Edition #ফানি ভিডিও 👀👀🫶🌸🫶🌸" width="135" height="240">
#50M Maksudnya "outfit cowok berwibawa" buat ngatasin bad day ya? 😎 Biar tetep keliatan tegas + pede walau lagi bad mood, kuncinya: simpel, rapi, dan warnanya netral. Outfit yang berwibawa = bikin orang auto segan. 3 Formula Outfit Cowok Berwibawa Anti Bad Day 1. Smart Casual CEO Mode Buat kuliah, kerja, atau nongkrong tapi tetep disegani Atasan: Kemeja oxford polos warna navy, hitam, atau putih. Gulung lengan dikit. Bawahan: Celana chino/ankle pants warna khaki, charcoal, atau hitam. No sobek-sobek. Sepatu: Loafers, chelsea boots, atau sneakers putih bersih. Extra: Jam tangan kulit/steel + kacamata hitam. Vibes: Tenang tapi dominan. Bad day langsung minggir. 2. Monokrom Minimalist Paling gampang tapi efeknya kuat Atasan: Kaos crew neck/henley hitam fit di badan, jangan kebesaran. Bawahan: Celana bahan hitam atau jeans black wash slim fit. Outer: Overshirt atau chore jacket warna senada. Sepatu: Boots atau sneakers full black. Vibes: Misterius, fokus, nggak banyak drama. 3. Old Money Clean Look Keliatan mahal tanpa logo gede Atasan: Polo shirt rapi atau kemeja linen warna earth tone: olive, cream, mocca. Bawahan: Celana bahan straight cut warna beige/off-white. Sepatu: White sneakers premium atau penny loafers. Extra: Ikat pinggang kulit, rambut klimis rapi. Vibes: Dewasa, berkelas, bad day jadi nggak berani ganggu. Kunci Berwibawa Biar Bad Day Kalah: Fit is king: Baju yang pas di badan > baju mahal kebesaran. Warna gelap & netral: Hitam, navy, abu, olive = auto tegas. Rapi dari ujung rambut: Rambut, kuku, sepatu bersih. Berantakan = wibawa drop. Jangan kebanyakan aksesoris: 1 jam tangan cukup. Hashtag #BadDay Edition #ফানি ভিডিও 👀👀🫶🌸🫶🌸
La primera vez que mi suegra me llamó por el nombre de la ex de mi esposo, pensé que había sido un accidente. Estábamos cenando en su casa. Yo había llevado una tarta de manzana porque, según ella, “a la familia le gustaba compartir cosas caseras”. Mentira. A la familia le gustaba comer cosas caseras. Compartir era otra historia. —Claudia, ¿me pasas la sal? —me preguntó mi suegra. Le pasé la sal. —Gracias, Laura. Me quedé congelada. Laura. Ese era el nombre de la ex de mi esposo. Miré a mi marido. Él bajó la mirada hacia su plato con la velocidad de alguien que acababa de descubrir una cucaracha dentro de la sopa. —Mamá… se llama Claudia. —¡Ay! ¡Perdón! —respondió ella—. Se me cruzaron los nombres. Yo sonreí. —No pasa nada. Y seguimos cenando. Pero desde ese día, Laura apareció en mi vida con una frecuencia sospechosa. Laura, pásame el pan. Laura, ¿quieres café? Laura, ¿vas a venir el domingo? Laura, ¿por qué no te cortas el pelo como lo tenía ella? Hasta que una tarde mi esposo llegó a casa y me encontró mirando fijamente mi taza de café. —¿Qué haces? —Estoy pensando. —Eso siempre me preocupa. Lo miré. —¿Tu mamá extraña mucho a Laura? Él suspiró. —No empieces. —No estoy empezando. Estoy preguntando. —Mi mamá es así. Le cuesta aceptar los cambios. —¿Qué cambios? —Que tú eres mi esposa y Laura es mi ex. —Ah, perfecto. Entonces que se compre una agenda. Él soltó una carcajada. —Amor, en serio. Ignórala. Y eso hice. Durante tres meses. Hasta que llegó mi cumpleaños. Mi suegra organizó una comida familiar. Cuando llegué, me recibió con un abrazo. —¡Laura! ¡Qué alegría verte! Esta vez no sonreí. Me separé lentamente. —¿Laura? Ella abrió los ojos. —¡Claudia! ¡Claudia! Quise decir Claudia. —Claro. Mi suegra se puso nerviosa. —Es que estoy mayor. —No se preocupe —respondí—. A mí también se me olvidan los nombres. Mi marido me miró. Yo le guiñé un ojo. Él inmediatamente entendió que algo estaba pasando. Durante la comida, mi suegra empezó a hablar de los años en que su hijo estuvo con Laura. —Laura hacía una carne al horno deliciosa. Yo asentí. —Qué interesante. —Y siempre se llevaba muy bien con la familia. —Me alegra. —Además, ella sabía exactamente cómo le gustaba el café a mi hijo. Miré a mi esposo. —¿Quieres que te prepare el café como Laura? Él casi se atragantó. —No, amor. —¿Seguro? Puedo preguntarle a tu mamá. Ella parece tener el manual. Mi cuñado se tapó la boca para no reírse. Mi suegra me lanzó una mirada asesina. Pero yo decidí no discutir. Decidí jugar. La siguiente vez que me llamó Laura, sonreí. —Sí, dígame. Mi suegra parpadeó. —¿Qué? —Me llamó Laura. —No, yo dije Claudia. —No se preocupe. Puede llamarme Laura si quiere. Mi esposo levantó las cejas. —¿Qué estás haciendo? —Ayudando a tu mamá con la memoria. Mi suegra frunció el ceño. —No entiendo. —Es fácil. Si le cuesta tanto recordar mi nombre, puedo responder al que le salga. Mi cuñado se empezó a reír. —¡Claudia! Mi suegra lo miró. —¿Qué? —Nada, mamá. Sigue. Esto está buenísimo. A partir de ese día, cada vez que mi suegra decía “Laura”, yo respondía. —¿Sí? —Laura, pásame el azúcar. —Claro. —Laura, acompáñame a comprar unas cosas. —Por supuesto. —Laura, ayúdame con la comida. —Encantada. Mi esposo estaba desconcertado. —¿Por qué le sigues el juego? —Porque quiero ver hasta dónde llega. Y llegó. Un domingo, estábamos todos almorzando cuando mi suegra soltó: —Laura, ¿me alcanzas la fuente? Yo se la pasé. —Claro. Ella sonrió satisfecha. Entonces mi esposo preguntó: —Mamá, ¿qué haces? —Nada. —¿Por qué sigues llamándola Laura? Mi suegra se puso seria. —Ya te dije que es sin querer. Yo levanté la mano. —No pasa nada. Mi esposo me miró. —¿Cómo que no pasa nada? —En realidad, ya me acostumbré. Mi suegra sonrió. —¿Ves? Yo continué: —Aunque tengo una pregunta. —¿Cuál? —¿Qué tan importante era Laura para ustedes? El silencio fue inmediato. Mi suegra dejó el tenedor. —¿Por qué preguntas eso? —Porque si después de tantos años todavía la confundes conmigo, pensé que quizá fue una nuera extraordinaria. Mi suegra empezó a sonreír. —Bueno… ella era muy buena. Mi esposo cerró los ojos. Yo asentí. —Perfecto. —¿Perfec
La primera vez que mi suegra me llamó por el nombre de la ex de mi esposo, pensé que había sido un accidente. Estábamos cenando en su casa. Yo había llevado una tarta de manzana porque, según ella, “a la familia le gustaba compartir cosas caseras”. Mentira. A la familia le gustaba comer cosas caseras. Compartir era otra historia. —Claudia, ¿me pasas la sal? —me preguntó mi suegra. Le pasé la sal. —Gracias, Laura. Me quedé congelada. Laura. Ese era el nombre de la ex de mi esposo. Miré a mi marido. Él bajó la mirada hacia su plato con la velocidad de alguien que acababa de descubrir una cucaracha dentro de la sopa. —Mamá… se llama Claudia. —¡Ay! ¡Perdón! —respondió ella—. Se me cruzaron los nombres. Yo sonreí. —No pasa nada. Y seguimos cenando. Pero desde ese día, Laura apareció en mi vida con una frecuencia sospechosa. Laura, pásame el pan. Laura, ¿quieres café? Laura, ¿vas a venir el domingo? Laura, ¿por qué no te cortas el pelo como lo tenía ella? Hasta que una tarde mi esposo llegó a casa y me encontró mirando fijamente mi taza de café. —¿Qué haces? —Estoy pensando. —Eso siempre me preocupa. Lo miré. —¿Tu mamá extraña mucho a Laura? Él suspiró. —No empieces. —No estoy empezando. Estoy preguntando. —Mi mamá es así. Le cuesta aceptar los cambios. —¿Qué cambios? —Que tú eres mi esposa y Laura es mi ex. —Ah, perfecto. Entonces que se compre una agenda. Él soltó una carcajada. —Amor, en serio. Ignórala. Y eso hice. Durante tres meses. Hasta que llegó mi cumpleaños. Mi suegra organizó una comida familiar. Cuando llegué, me recibió con un abrazo. —¡Laura! ¡Qué alegría verte! Esta vez no sonreí. Me separé lentamente. —¿Laura? Ella abrió los ojos. —¡Claudia! ¡Claudia! Quise decir Claudia. —Claro. Mi suegra se puso nerviosa. —Es que estoy mayor. —No se preocupe —respondí—. A mí también se me olvidan los nombres. Mi marido me miró. Yo le guiñé un ojo. Él inmediatamente entendió que algo estaba pasando. Durante la comida, mi suegra empezó a hablar de los años en que su hijo estuvo con Laura. —Laura hacía una carne al horno deliciosa. Yo asentí. —Qué interesante. —Y siempre se llevaba muy bien con la familia. —Me alegra. —Además, ella sabía exactamente cómo le gustaba el café a mi hijo. Miré a mi esposo. —¿Quieres que te prepare el café como Laura? Él casi se atragantó. —No, amor. —¿Seguro? Puedo preguntarle a tu mamá. Ella parece tener el manual. Mi cuñado se tapó la boca para no reírse. Mi suegra me lanzó una mirada asesina. Pero yo decidí no discutir. Decidí jugar. La siguiente vez que me llamó Laura, sonreí. —Sí, dígame. Mi suegra parpadeó. —¿Qué? —Me llamó Laura. —No, yo dije Claudia. —No se preocupe. Puede llamarme Laura si quiere. Mi esposo levantó las cejas. —¿Qué estás haciendo? —Ayudando a tu mamá con la memoria. Mi suegra frunció el ceño. —No entiendo. —Es fácil. Si le cuesta tanto recordar mi nombre, puedo responder al que le salga. Mi cuñado se empezó a reír. —¡Claudia! Mi suegra lo miró. —¿Qué? —Nada, mamá. Sigue. Esto está buenísimo. A partir de ese día, cada vez que mi suegra decía “Laura”, yo respondía. —¿Sí? —Laura, pásame el azúcar. —Claro. —Laura, acompáñame a comprar unas cosas. —Por supuesto. —Laura, ayúdame con la comida. —Encantada. Mi esposo estaba desconcertado. —¿Por qué le sigues el juego? —Porque quiero ver hasta dónde llega. Y llegó. Un domingo, estábamos todos almorzando cuando mi suegra soltó: —Laura, ¿me alcanzas la fuente? Yo se la pasé. —Claro. Ella sonrió satisfecha. Entonces mi esposo preguntó: —Mamá, ¿qué haces? —Nada. —¿Por qué sigues llamándola Laura? Mi suegra se puso seria. —Ya te dije que es sin querer. Yo levanté la mano. —No pasa nada. Mi esposo me miró. —¿Cómo que no pasa nada? —En realidad, ya me acostumbré. Mi suegra sonrió. —¿Ves? Yo continué: —Aunque tengo una pregunta. —¿Cuál? —¿Qué tan importante era Laura para ustedes? El silencio fue inmediato. Mi suegra dejó el tenedor. —¿Por qué preguntas eso? —Porque si después de tantos años todavía la confundes conmigo, pensé que quizá fue una nuera extraordinaria. Mi suegra empezó a sonreír. —Bueno… ella era muy buena. Mi esposo cerró los ojos. Yo asentí. —Perfecto. —¿Perfec

About