Ckapin :
Historia real: la película se llama La duda de Darwin, y los protagonistas no eran “primitivos”, sino kawésqar, un pueblo indígena originario de la actual Patagonia chilena. Además, los kawésqar y los yaganes o yámanas aún existen, por lo que merecen respeto y reconocimiento.
El supuesto intercambio de niños por botones nunca ocurrió. Los relatos ingleses presentaron el hecho de esa manera para mostrar a los nativos como “salvajes”, capaces de cambiar a sus propios hijos por un simple botón de nácar. En realidad, los niños fueron tomados como rehenes y llevados contra su voluntad.
La niña se llamaba Yok'cushly, posteriormente bautizada por los ingleses como Fuegia Basket, y era kawésqar. El otro niño, Orundellico, conocido como Jemmy Button, ni siquiera pertenecía a la misma etnia: era yagán o yamana y había sido secuestrado mucho más al sur. De hecho, ambos pueblos tenían lenguas distintas y los niños ni siquiera podían comunicarse entre ellos.
Cuando finalmente fueron devueltos al lugar donde habían sido secuestrados, sus familias los recibieron entre lágrimas. Darwin relató en sus diarios que resultaba trágico y, al mismo tiempo, surrealista escuchar al niño intentar hablarle en inglés a su propio hermano y, al no ser comprendido, preguntarle en un rudimentario español si había entendido. El niño había olvidado su lengua materna y tuvo que recurrir al español para intentar comunicarse con su propia familia.
Por eso, la historia puede entenderse de una manera muy distinta a como fue presentada originalmente: los “salvajes” no eran los kawésqar ni los yaganes, sino quienes secuestraron a niños indefensos, los separaron de sus familias y luego utilizaron su propia historia para justificar una imagen de inferioridad sobre sus pueblos.
2026-08-21 01:11:23