@kabeja..vj8:

Arsenal Chairman Kataba ❤️
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Monday 19 October 2026 05:11:25 GMT
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oryempatrick8
smasher :
Konsa- Lamborghini Saliba- Rolls-Royce Gabriel- Rock of ages Raya- Wall of Jericho
2026-10-19 13:32:50
12
user6168463605208
MISS$ SONs KAI SHOES.ARS♥️🌹🙏 :
Ezri konsa forever 🥰🥰🥰🥰
2026-10-19 09:44:19
57
rwanahebenon
Mmajes :
who else saw the reaction of Mr Ben White😂
2026-10-19 07:23:55
15
rayl583
Bruno.Guimareas :
a million dollars defense
2026-10-19 09:10:54
7
opiyogilbert0
Gilbertopiyo :
even Ben White stood for serious celebration..,...wooo
2026-10-19 10:47:27
7
user8717992022083
faizah :
raya was also in a full position to block that short 😆😁
2026-10-19 08:10:35
20
arsenalk26
Arsenal@k :
yes we are the gunners...
2026-10-19 08:51:23
34
user6305402875764
Nallongo Rosemary :
The only arsenal match l watched was the premier final because lwas 💯 percent sure of the win but these other games icant the ka pressure
2026-10-19 09:01:11
26
24487520k
BEAST BOY :
still raya was to catch it anyway
2026-10-19 09:43:32
3
barbielove.akiiki
Barbielove Akiiki SOP CHOIR :
his smile after realizing that he has save it and I think he was looking for eze so that they smile together 😂😂😂
2026-10-19 10:18:19
16
lizzy.10080
LIZZY 100% :
are they really at the Emirates those seats
2026-10-19 11:20:30
2
julius.banturaki
Julius Banturaki :
15 konsa
2026-10-19 07:55:19
4
namulondorose515
Namulondo Rose :
🤝🤝🤝🤝
2026-10-19 09:41:51
7
user1990479434651
pedrine :
defence kyekyo oba twongeremu
2026-10-19 09:44:23
2
ayesiza.iven
Ayesiza Iven :
who saw uncle ben
2026-10-19 11:35:13
1
akamumpavictor8ka
Kyla :
but am sure Raya had to save
2026-10-19 09:23:41
1
peterwill419
Peter Will :
arsenal
2026-10-19 09:08:09
1
molleyprossy0
molley prossy 25 :
Konsa juuuuuuu
2026-10-19 09:39:27
1
abel.osakan
Abel Osakan :
gd performance konsa
2026-10-19 09:54:34
1
mummys.love24
SHARIFAH :
Omwana yakikoze baaba
2026-10-19 10:39:08
1
jaylamwara.floren
jayLamwara Florence :
that Engineer konsa[Tears of joy][Tears of joy][Tears of joy][Tears of joy][Tears of joy]
2026-10-19 09:18:42
4
adanali32903
Adan Ali :
some of our fans were against buying of extra defenders!!!!my Gaffer new we needed wall of Jericho promax
2026-10-19 12:50:54
2
faithkilabo855
Danger girl :
u see raya
2026-10-19 10:05:52
1
kyomuhendopatrick51
PATRIC KYOMUHENDO MAKURU ASABA :
banange this last minute tackle 🥰🥰🥰
2026-10-19 08:29:20
2
nakaddu256
Nakaddu Gertrude :
Perfect calculated save. thanks Konsa. [Heartwarming][Pray]
2026-10-19 12:01:26
1
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Los japoneses tienen fama de vivir en ciudades muy seguras. Después de visitar Osaka, Tokio, Kioto y otras partes de Japón, puedo confirmar que esa fama tiene mucho de verdad. Una de las ideas que les enseñan a sus hijos desde pequeños parece muy sencilla, pero transforma por completo la convivencia: “Si no es tuyo, debe ser de alguien más”. Esto no significa que estén obligados a encontrar al dueño de cada objeto perdido. Es algo todavía más elemental: si no es tuyo, no lo agarras. En Japón puedes encontrar unos audífonos tirados en la calle y verlos exactamente en el mismo lugar varios días después. Nadie los toma porque nadie piensa: “Me los encontré, ahora son míos”. Entienden que, si no les pertenecen, seguramente alguien regresará a buscarlos. Y si tienen la posibilidad de devolverlos, lo hacen. En México, muchas veces normalizamos exactamente lo contrario. Un niño llega de la escuela con un lápiz que no era suyo y escucha: “Qué bueno, mijito, nos hacía falta el rojo”. Alguien encuentra dinero y piensa: “Gracias, Virgencita, justo lo que necesitaba”. Otros encuentran un celular —quizá el objeto más fácil de identificar y devolver—, deciden quedárselo y hasta dan gracias a Dios por haberlos “iluminado”. Entiendo que las condiciones económicas y sociales pueden llevar a muchas personas a vivir con desesperación. No lo digo desde una burbuja: yo crecí en una casa de lámina, con muchas carencias económicas, y conozco esa realidad. Pero la necesidad puede explicar algunas conductas; no necesariamente debe justificarlas ni convertirlas en valores que transmitimos a nuestros hijos. Podemos seguir esperando a que el gobierno o las circunstancias externas cambien y transformen al país. O podemos comenzar desde nuestras casas con algo aparentemente pequeño: enseñarles a nuestros hijos que encontrar algo no los convierte en sus dueños. Que si no es suyo, debe ser de alguien más. Que no lo agarren, que lo dejen ahí. Y si tienen la posibilidad de devolverlo, que lo hagan. Porque respetar lo que pertenece a otra persona no debería considerarse un acto extraordinario de bondad; debería ser simplemente hacer lo correcto. La seguridad de una sociedad no comienza únicamente con más policías o mejores leyes. También comienza con lo que una madre o un padre le enseñan a su hijo cuando llega a casa con algo que no le pertenece. Quizá sea por la suma de principios tan sencillos como este que en Japón existen comunidades donde niños de cuatro o cinco años pueden aprender a ir y regresar de la escuela con una autonomía y una seguridad que hoy resultarían inimaginables en gran parte de México. Las sociedades seguras no se construyen solamente desde el gobierno. También se construyen desde casa, una enseñanza y una generación a la vez.
Los japoneses tienen fama de vivir en ciudades muy seguras. Después de visitar Osaka, Tokio, Kioto y otras partes de Japón, puedo confirmar que esa fama tiene mucho de verdad. Una de las ideas que les enseñan a sus hijos desde pequeños parece muy sencilla, pero transforma por completo la convivencia: “Si no es tuyo, debe ser de alguien más”. Esto no significa que estén obligados a encontrar al dueño de cada objeto perdido. Es algo todavía más elemental: si no es tuyo, no lo agarras. En Japón puedes encontrar unos audífonos tirados en la calle y verlos exactamente en el mismo lugar varios días después. Nadie los toma porque nadie piensa: “Me los encontré, ahora son míos”. Entienden que, si no les pertenecen, seguramente alguien regresará a buscarlos. Y si tienen la posibilidad de devolverlos, lo hacen. En México, muchas veces normalizamos exactamente lo contrario. Un niño llega de la escuela con un lápiz que no era suyo y escucha: “Qué bueno, mijito, nos hacía falta el rojo”. Alguien encuentra dinero y piensa: “Gracias, Virgencita, justo lo que necesitaba”. Otros encuentran un celular —quizá el objeto más fácil de identificar y devolver—, deciden quedárselo y hasta dan gracias a Dios por haberlos “iluminado”. Entiendo que las condiciones económicas y sociales pueden llevar a muchas personas a vivir con desesperación. No lo digo desde una burbuja: yo crecí en una casa de lámina, con muchas carencias económicas, y conozco esa realidad. Pero la necesidad puede explicar algunas conductas; no necesariamente debe justificarlas ni convertirlas en valores que transmitimos a nuestros hijos. Podemos seguir esperando a que el gobierno o las circunstancias externas cambien y transformen al país. O podemos comenzar desde nuestras casas con algo aparentemente pequeño: enseñarles a nuestros hijos que encontrar algo no los convierte en sus dueños. Que si no es suyo, debe ser de alguien más. Que no lo agarren, que lo dejen ahí. Y si tienen la posibilidad de devolverlo, que lo hagan. Porque respetar lo que pertenece a otra persona no debería considerarse un acto extraordinario de bondad; debería ser simplemente hacer lo correcto. La seguridad de una sociedad no comienza únicamente con más policías o mejores leyes. También comienza con lo que una madre o un padre le enseñan a su hijo cuando llega a casa con algo que no le pertenece. Quizá sea por la suma de principios tan sencillos como este que en Japón existen comunidades donde niños de cuatro o cinco años pueden aprender a ir y regresar de la escuela con una autonomía y una seguridad que hoy resultarían inimaginables en gran parte de México. Las sociedades seguras no se construyen solamente desde el gobierno. También se construyen desde casa, una enseñanza y una generación a la vez.

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